To get your 4 free stories click here
La noche caía lentamente sobre Valencia, y las luces de la calle iluminaban las fachadas color naranja del barrio de Ruzafa. Dentro de una pequeña cafetería todavía abierta a esa hora, cuatro amigos ocupaban una mesa al fondo, rodeados por el murmullo de conversaciones y el tintinear de cucharillas contra las tazas.
Teresa apoyaba los codos sobre la mesa y jugaba con una servilleta doblada, con la mirada fija en el vapor que salía de su café con leche. Diego revisaba un cuaderno lleno de números, como si no pudiera desconectarse de su hábito de organizarlo todo. Carolina hablaba sin parar, contando una anécdota del mercado esa mañana, y Andrés observaba con atención la máquina de espresso del local, como si estuviera evaluando cada movimiento del barista.
—Un día voy a aprender a hacer un espresso mejor que ese —murmuró Andrés, inclinándose hacia adelante—. ¿Vieron cómo lo dejó correr demasiado? Eso es un crimen contra el café.
Carolina soltó una carcajada. —Tú dices lo mismo en cada cafetería que visitamos. ¿Por qué no abres la tuya y ya está?
La frase cayó en la mesa como una chispa. Teresa levantó la mirada, Diego dejó de escribir, y hasta Andrés se quedó en silencio por un instante.
—¿Nuestra propia cafetería? —preguntó Teresa, casi en un susurro. Sus ojos brillaban con una mezcla de curiosidad y miedo.
👉 Unlock the rest of the series with your 4 free stories.
GET FREE STORIES
Experience the Dual Language Stories method for free before exploring our growing library of 300+ immersive stories.